Automotor y Motos
Desde responsabilidad civil obligatoria hasta todo riesgo con franquicia: granizo, robo total y parcial, cristales, cerraduras y auxilio. Se cotizan asimismo flotas y vehículos de transporte.
Ver cobertura en detalle
El seguro de automotor se estructura en escalones. El primero, obligatorio por ley, es la responsabilidad civil hacia terceros: cubre los daños que el vehículo asegurado ocasione a personas o bienes ajenos, transportados o no. A partir de allí se incorporan coberturas sobre el propio vehículo.
- Responsabilidad civil: daños a terceros, con el límite establecido por la Superintendencia de Seguros de la Nación.
- Incendio y robo total: destrucción o desaparición completa del vehículo.
- Destrucción total por accidente: se indemniza cuando el costo de reparación supera el porcentaje del valor del vehículo previsto en la póliza.
- Robo e incendio parcial: sustracción o daño de partes, con la franquicia pactada.
- Daño parcial por accidente (todo riesgo): reparación de los daños propios con franquicia fija o variable a elección.
- Granizo y fenómenos climáticos: adicional de contratación frecuente en zonas expuestas.
- Cristales, cerraduras y ópticas: reposición sin franquicia en la mayoría de los planes.
- Asistencia y remolque: auxilio mecánico, traslado, cerrajería y, según el plan, vehículo sustituto.
- Motos: mismos escalones, con planes específicos de responsabilidad civil, robo total e incendio.
Alcance según compañía y plan contratado. Se cotiza en Federación Patronal, Mercantil Andina, La Holando y Zurich.

